Entrenamiento específico para mujeres de 40, 50 y 60 años que quieren perder los kilos que están ganando año tras año, recuperar su fuerza y volver a tener un cuerpo que las sostenga en lugar de limitarlas.
Entrenamientos de 30 minutos, adaptados a tu etapa vital y pensados para que entrenar no se convierta en otra obligación más en tu vida.
Seamos sinceras: unos días vamos regular y otros, directas al inframundo.
El café de la mañana ya no hace efecto.
El matcha… vamos a ver, rico, rico no está.
Has probado todo lo que encuentras y tu cuerpo… ni caso, oye.
Los kilos empiezan a acumularse año tras año y vives metiendo tripa permanentemente, y lo que antes te funcionaba, ahora NO.
Años arrastrando diagnósticos: hombro congelado, lumbalgias, ciáticas, ansiedad…
Te apuntas al gym y al día siguiente te duelen las rodillas, el cuello y hasta te mareas.
El entrenador de 30 te mira y te dice: «Es normal».
Y tú, como pollo sin cabeza, más diagnósticos, terapias, médicos y entrenadores que te dejan cada vez más bloqueada, atacada y, sobre todo, harta. Muy harta.
Cansada.
Sin fuerza. Sin ganas. Con una pereza que te paraliza.
Por si fuera poco, hay algo de lo que no se habla: tu deseo está en OFF.
Menos libido.
Menos ganas.
Menos chispita de la buena.
Y empiezas a preguntarte en qué momento esa mujer con energía, fuerza y ganas de comerse el mundo se quedó escondida debajo de todo esto.
Durante cinco años viví con un abdomen de embarazo de nueve meses y con dos diagnósticos de Hashimoto desde los 20.
Lo peor no fue la imagen del espejo. Fue cómo me sentía.
Vivía escondida, permanentemente triste. Mis ojos mostraban que algo muy profundo dentro de mí tiraba hacia abajo.
Probé de todo. Y sinceramente, me volví loca intentando solucionar cada cosa por separado. Suplementación, ayunos, dietas, terapias, meditación…
Otro diagnóstico. Otro parche.
¿No estás cansada tú también de ir de un lado para otro?
De aquella desesperación por encontrar una solución a todo ese caos nació Womenfulness®. Un método integrativo de entrenamiento.
Cuando llegas, nunca pienso que te falta disciplina. Analizo cuándo empezó todo esto y qué necesita tu cuerpo ahora.
Womenfulness® integra tres áreas que llevo años utilizando con mujeres de 40, 50 y 60 que quieren recuperar su fuerza, energía y cuerpo.
Si tus hormonas perimenopáusicas siguen peleándose con las hormonas adolescentes de tus hijos, ten claro que tu cuerpo lo último que hace es muscular.
Entrenamiento tras entrenamiento, el primer objetivo será recuperar un sistema nervioso capaz de sostenerte.
Me niego a aceptar la cultura del cansancio y a normalizar que a partir de los 40 vivamos con el «no me da la vida».
Si no tienes energía, tu cuerpo tampoco tiene energía para ocuparse de ti: más inflamación, el pelo se cae, más kilos y menos deseo.
Medicina China aplicada al entrenamiento de la mujer.
Y después, sí o sí, construimos músculo.
Salud ósea, recuperar tu peso, despedir lesiones sin depender del fisio todas las semanas, vestirte como quieres.
Y no solo verte fuerte: sentirte fuerte para vivir como te da la gana.
La solución según él: vivir con antiinflamatorios y antidepresivos. Sabía que no quería resignarme a eso.
Este año no solo he perdido mucho peso. He hecho un trabajo mucho más profundo conmigo.
Hoy me siento fuerte, tengo energía para afrontar mi trabajo y lo que me gusta, y vuelvo a sentir que tengo muchísima vida por delante. Si no existiese Lucía, habría que inventarla.
Y mira que he entrenado cosas. Años de gimnasio, yoga, retiros y terapias, y aun así llegué con miedo por mis lumbalgias y ansiedad.
No entendía nada de lo que hacía Lucía, pero sabía que quería verme como las veía a ellas. Llegué con muchísima inflamación y el sistema nervioso completamente colapsado.
He recuperado mi peso, mi fuerza y, sobre todo, el entrenamiento me ha ayudado a atravesar situaciones muy difíciles estos últimos dos años sintiéndome fuerte y muy capaz.
El entrenamiento me ayudó a tomar una de las decisiones más importantes de mi vida, soltando la emoción y centrándome en mí y en mi cuerpo sesión tras sesión para atravesar el duelo de la separación.
Conozco el trabajo de Lucía desde hace muchos años y sigo entrenando con ella porque me mantiene en forma en menopausia y me hace avanzar incluso cuando siento que no me apetece.
Trabajo muchas horas delante de un ordenador y no entreno porque esté obsesionada con tener un determinado físico. A mis 56 años quiero sentirme fuerte para seguir haciendo todo lo que me gusta: bailar, viajar, disfrutar de mis amigos y de mi vida.
No quiero que mi cuerpo sea el límite de cómo quiero vivir los próximos años.
Llegué con un nivel de estrés brutal, un pinzamiento lumbar, inflamación y una exigencia conmigo misma que mi cuerpo ya no podía sostener.
El gran cambio ha sido aprender a gestionar mi energía y bajar esa hiperexigencia. Hoy tengo un cuerpo mucho más ligero, menos inflamado, más calma y mucho más foco para mí y para mis proyectos.
Sabes exactamente qué entrenar, sin perderte dentro de una plataforma con cientos de vídeos sin saber cuál elegir.
Si vienes de probar otras plataformas y has terminado más perdida que cuando empezaste, aquí no va a pasar eso.
Tendrás tus entrenamientos pautados y organizados para que solo tengas que entrar y entrenar.
En directo y grabados, organizados por bloques para entrenar desde casa y sin depender del gimnasio.
Que el tiempo o el espacio no sean un problema.
Una rodilla, una espalda o un hombro que hoy te están dando guerra no deberían significar dejar de entrenar.
Tendrás adaptaciones para poder seguir construyendo fuerza desde el cuerpo que tienes hoy y recuperarte.
Este es el oro y el diamond del Club. Para corregir, resolver dudas y entrenar conmigo.
Y no te pierdes nada porque todas se quedan grabadas.
Recibes tu guía para optimizar tu entrenamiento sin convertir la alimentación en otra cosa más que controlar.
Mujeres con los mismos desafíos y deseos que tú.
No te confundas: esto no es una tertulia de perimenopáusicas sin fronteras. Nos reiremos a la vez que entrenamos y hará que todo resulte mucho más fácil.
Casi todo lo que te frena para empezar es un miedo que aquí sobra.
Entrenas en casa, con tu propio peso. Ni desplazamientos ni pelearte por las mancuernas con nadie.
30 minutos. Todas los tenemos. Lo que no tenemos son dos horas y media, y por eso el método no las pide.
Está pensado para cualquier mujer, aunque lleves años sin entrenar o no sepas por dónde empezar.
Aquí no se pesa la comida ni se prohíben grupos enteros de alimentos. Se aprende a comer de una forma que puedas sostener.
Porque no entreno a ciegas. En esa sesión veo exactamente dónde estás, qué quieres conseguir y si el Club es lo que te conviene ahora mismo. Si no lo es, te lo digo y te oriento hacia lo que sí. Prefiero eso a que entres y no te sirva.
Sí, y es una de las mejores formas de empezar. Los entrenamientos están progresados y adaptados a todos los niveles. No vas a hacer nada para lo que tu cuerpo no esté listo.
30 minutos. Y no todos los días de la semana. Al principio importa más la frecuencia que el tiempo o la intensidad.
No. Empiezas con tu propio peso corporal, en casa. Si más adelante quieres añadir material, te digo qué y cuándo, pero no es imprescindible para empezar.
Sí. El método trabaja sobre sistema nervioso, energía y fuerza, y eso es relevante en peri, en meno y después. Lo que cambia es el ajuste, y ese lo hacemos en la valoración.
El Club es un programa de entrenamiento y educación en hábitos, no un tratamiento médico. Coméntalo en la sesión de valoración y vemos si se puede compaginar con lo que te haya indicado tu médico.
Es la duda más común y por eso el Club está pensado para la vida real: sesiones cortas, grabadas y con un plan claro cada semana. No hace falta hacerlo perfecto. Solo seguir apareciendo.
No pagas por un entrenamiento de 30 minutos. Inviertes 30 minutos para sentirte así.
Y quizás esto sea lo más importante: dejas de vivir pendiente de los límites de tu cuerpo.
De tus rodillas. De tu espalda. Del cansancio. De los kilos de más. De sentirte disfrazada. De todo eso que parece decidir por ti lo que puedes y lo que no puedes hacer.
Y tu cabeza, por fin, vuelve a ocuparse de lo que de verdad importa.
Empezamos por saber exactamente dónde estás, qué quieres conseguir y qué necesita tu cuerpo ahora. Sales con un mapa y con pautas concretas para ti.
Analizo cuándo empezó todo esto, cuándo aparecieron los dolores, el cansancio, el aumento de peso y qué necesita tu cuerpo ahora.
Quiero conocerte antes de que sigas pensando que te falta disciplina o que eres perezosa, y comprobar si el Club es realmente el programa desde el que puedo ayudarte.
Y si no lo es, también te lo diré y te llevarás pautas precisas para saber por dónde continuar.